Aumentando la resiliencia climática de comunidades rurales en Nicaragua

El Corredor Seco nicaragüense es una de las zonas de América Latina que sufre con más intensidad los impactos de la crisis climática. Las personas que viven en municipios como Yalagüina, San Lucas, Las Sabanas, Jinotega y Matagalpa enfrentan ya sequías cada vez más graves, que ponen en riesgo sus derechos y sus medios de vida.

Se trata de una doble injusticia. Estos municipios están entre los más pobres de Nicaragua, por lo que sus habitantes apenas cuentan con recursos ni capacidades para adaptarse a los impactos climáticos. Como sucede en todo el planeta, son las personas y comunidades empobrecidas, quienes menos han contribuido al calentamiento global, las que sufren sus consecuencias más graves.

El programa que llevamos a cabo en la zona busca mejorar la resiliencia climática en 41 comunidades rurales, en las que viven 20.000 personas. Trabajamos para mejorar las capacidades de estas comunidades para identificar los riesgos climáticos que enfrentan, adaptar sus prácticas productivas y asegurar la sostenibilidad de los ecosistemas y las áreas de recarga hídrica.

El agua es un elemento central en esa adaptación. La escasez hídrica hace aún más urgente la protección del ciclo del agua y la dotación de infraestructuras que garanticen el derecho al agua en las comunidades. Durante este 2024 estamos construyendo o rehabilitando sistemas de abastecimiento para 6.700 personas en 3 comunidades, y en 6 escuelas en las que estudian 1.500 niños y niñas.

Esos cambios solo podrán mantenerse en el tiempo si se basan en el fortalecimiento de las organizaciones comunitarias de gestión del agua, así como en la incorporación efectiva de las voces y demandas de las mujeres y niñas en los espacios de decisión. Y, más allá de la infraestructura, esos son los dos pilares de nuestro trabajo ahora mismo.

El programa, que cuenta con el apoyo de la Cooperación Española, arrancó en 2023 y su ejecución está prevista hasta 2027. No podríamos alcanzar solos los cambios que buscamos: trabajamos junto a nuestros aliados EDUCO, Asociación para el Desarrollo Ecosostenible (ADDES), Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE), y Centro de Servicios Educativos en Salud y Medio Ambiente (CESESMA).

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