Derechos al agua y al saneamiento en las escuelas rurales de Guatemala

Los niños y niñas que acuden cada día a las pequeñas escuelas de las comunidades rurales del municipio de Nahualá, en Guatemala, tienen, como todas las personas del mundo, derecho al agua, al saneamiento y a la higiene. Pero para ejercerlo necesitan que sus escuelas cuenten con agua limpia y con infraestructuras adecuadas de saneamiento e higiene. Cuando falta eso llegan las infecciones, las diarreas y otros problemas de salud.

Durante el último año hemos trabajado junto a las comunidades para mejorar las condiciones de agua, saneamiento e higiene en las escuelas de Pacoxom, Chirijcaja y Chuisajcab, en las que estudian casi 400 niños y niñas.  La intervención ha abarcado tanto la mejora de infraestructuras como la formación y sensibilización de la comunidad educativa.

En Chirijcaja y Chuisajcab se han llevado a cabo obras que garantizan condiciones más seguras y saludables para niñas y niños. En Chirijcaja, se construyó una unidad sanitaria adaptada para los más pequeños, se instalaron lavamanos, se habilitó un área de lavado para accesorios de limpieza y se mejoró el cerco perimetral para evitar la entrada de animales. En Chuisajcab, se construyó una estufa mejorada para la preparación de alimentos y la desinfección del agua, además de una unidad de lavado y desinfección de alimentos y una mesa de trabajo para la preparación de las comidas escolares.

Más allá de la infraestructura, el proyecto ha puesto el foco en la educación y en la promoción de hábitos saludables. En las tres comunidades de intervención se trabajó con el personal docente en la implementación de la metodología FECSA (Familias, Escuelas y Comunidades Saludables), que facilita la incorporación de buenas prácticas de higiene y saneamiento en el entorno escolar. La formación de los docentes ha sido clave para garantizar que las mejoras tengan un impacto duradero y se pasen de generación en generación. Además, para reforzar la difusión de los conocimientos a los alumnos, se han desarrollado actividades dirigidas a las niñas y niños para sensibilizarlos sobre la importancia del agua segura, el lavado de manos y el uso adecuado de los servicios sanitarios.

Estas mejoras no solo proporcionan infraestructuras esenciales, sino que también refuerzan el conocimiento y la conciencia sobre la importancia del agua segura y el saneamiento en las comunidades. Con un enfoque participativo, hemos trabajado de la mano con la comunidad educativa, madres y padres de familia, y actores locales para garantizar que estos avances sean sostenibles en el tiempo.

Para la ejecución de este proyecto ONGAWA ha contado con la financiación de la Diputación de Badajoz.

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