Gestión de la higiene menstrual para que las niñas no desaparezcan

La menstruación es un proceso natural de cambio biológico en las niñas, y su llegada es una señal de buena salud y de un correcto desarrollo físico. Sin embargo en muchos lugares del mundo la menstruación es una mala noticia para las niñas: factores culturales, sociales y económicos hacen que no sea fácil para ellas gestionar sus períodos menstruales, y con frecuencia el peso del tabú hace que se convierta en una barrera para asistir a la escuela.

Se estima que 500 millones de mujeres y niñas carecen de acceso a productos menstruales y a instalaciones adecuadas de salud menstrual. No se trata de solo de un asunto sanitario, sino de derechos humanos. No contar con los recursos y espacios para una adecuada higiene menstrual socava la autonomía corporal y la dignidad de las personas, y afecta directamente su derecho a la salud, a la educación y al trabajo. El tabú y el estigma sobre la menstruación son factores de exclusión social y económica de las mujeres y niñas, intensificando la desigualdad de género que sufren.

En las comunidades rurales de Podor, una zona semidesértica en el norte de Senegal, como en muchos otros lugares del mundo, es normal que las niñas desparezcan de los pupitres de las escuelas durante los días que menstrúan, y también lo es que su primera menstruación sea el anuncio de su desaparición definitiva y por tanto del fin de su etapa escolar.

Por eso nuestro programa GAWDI incorpora en la promoción de los derechos al agua, el saneamiento y a la higiene, una línea de trabajo específica para abordar la higiene menstrual en las escuelas de los municipios de Guéde Village y Doumga Lao.

Contar con una adecuada higiene menstrual significa, al menos, tener acceso a productos de higiene menstrual, a agua y artículos de tocador, a medios para la gestión de residuos menstruales, a información y educación y a letrinas adecuadas. Para lograrlo se utiliza la metodología SANTOLIA (Saneamiento Total Liderado por los Alumnos), que basa el proceso en la sensibilización y el empoderamiento del alumnado.

Además de construir bloques sanitarios para niños y niñas en siete escuelas, se ha adaptado una zona específica para la higiene menstrual en el bloque femenino. También se diseñó un kit de Gestión de la Higiene Menstrual, a partir de las conclusiones de los grupos focales en los que las mujeres y niñas de las comunidades expresaron sus prioridades y su grado de aceptación respecto a los productos de higiene disponibles. El kit diseñado que se distribuyó a las niñas de las escuelas está compuesto por tres compresas reutilizables, dos bragas menstruales, un folleto con información sobre la menstruación y un calendario para el control del ciclo menstrual.

Para garantizar la sostenibilidad y continuidad de los cambios conseguidos, se capacitó a diversos actores (incluidos profesores, activistas comunitarios y animadores) con el objetivo de facilitar un entorno seguro para que las niñas puedan hablar de su menstruación y gestionarla adecuadamente. Los animadores y activistas llevan a cabo visitas periódicas a las escuelas, en las que se continúa el trabajo de sensibilización mediante charlas y proyecciones de películas.

El programa GAWDI, que ONGAWA lleva a cabo en Podor junto a las organizaciones socias Fundación Musol y ONG3D, y con el apoyo de la Cooperación Española, sigue trabajando en su segunda fase en el ámbito comunitario para abordar aspectos contempla continuar la estrategia a nivel comunitario para poder abordar aspectos estructurales como las normas y tabúes sociales o la educación sobre salud menstrual.

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