Hacia la Conferencia Mundial del Agua de 2026: necesitamos una agenda ambiciosa y comprometida con los Derechos Humanos

En 2023 tuvo lugar la primera Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua. Fue mucho más tarde de lo que podía esperarse de un asunto tan central para los derechos humanos, la paz, el desarrollo y la justicia global, y el balance de sus resultados fue decepcionante por muchos motivos. Sin embargo, sí fue el primer paso para la construcción de una agenda global que permita responde a la crisis del agua. En 2026 llega el siguiente hito de ese camino, la segunda Conferencia Mundial del Agua, que tendrá lugar en Nueva York.

La crisis global del agua es una urgencia. La mitad de la población mundial no dispone de agua segura ni cuenta con un saneamiento adecuado. La crisis climática está afectando a los regímenes de precipitación y reduciendo el agua disponible en muchas regiones del mundo, comprometiendo derechos y medios de vida especialmente en Sur Global.  

Necesitamos un marco político global ambicioso, que se base en el reconocimiento del agua como bien común y se comprometa a garantizar los derechos al agua y al saneamiento a todas las personas del mundo. Esta segunda Conferencia Mundial debe consolidar los avances conseguidos, pero sobre todo dar un salto en compromisos concretos y vinculantes para avanzar en esa dirección.

Por eso, junto a más de 20 redes y organizaciones de la sociedad civil europeo hemos compartido un posicionamiento conjunto en el que instamos a la Unión Europea y a sus estados miembros a movilizar la voluntad política necesaria para que la Conferencia Mundial del Agua de 2026 siente realmente las bases de una agenda global del agua ambiciosa. Entre otras cosas, demandamos:

  • Participación política de alto nivel y liderazgo activo de los Estados miembros de la UE durante todo el proceso de preparación y en la conferencia.
  • Un proceso intergubernamental permanente con conferencias periódicas de seguimiento a nivel de la ONU, que de lugar a marcos vinculantes y permita posicionar el agua como un tema central en la agenda post-2030.
  • Participación significativa de la sociedad civil en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua de 2026 y en los seis diálogos interactivos de la conferencia.
  • Inclusión en la agenda de la Conferencia, estructurada alrededor de cinco diálogos temáticos, un sexto titulado “No dejar a nadie atrás”, centrado en las soluciones que permitan garantizar los derechos al agua y al saneamiento de todas las personas, especialmente de quienes sufren crisis humanitarias y situaciones de exclusión.

¿Quieres colaborar?

Necesitamos el apoyo de personas como tú para seguir luchando por un mundo sin pobreza.
Hazte socio/a