Saneamiento por derecho

La caca,

por un tubo

¡Ya está aquí! ¡Anda suelta! ¡Peligro!

Este 19 de noviembre,
Día Mundial del Saneamiento, tenemos
que hablar alto y claro de la caca.
¿Sabes cómo afecta a los derechos
humanos en todo el planeta?

%

de la población mundial

no tienen acceso a saneamiento seguro -4.500 millones de personas-

mil muertes al año

por enfermedades causadas por falta de saneamiento seguro

millones de personas

no tienen otra que practicar la defecación al aire libre

El 19 de noviembre es el Día Mundial del Saneamiento y, al menos por un día, toca hablar de caca. Puede que haya temas de conversación más apetecibles, pero pocos más importantes para la salud de miles de millones de personas en el mundo.

El saneamiento es un derecho humano contemplado por Naciones Unidas, y un compromiso asumido por todos los países en la Agenda de Desarrollo Sostenible para 2030. Su meta 6.2 es lograr el acceso universal al saneamiento y la higiene adecuados y poner fin a la defecación al aire libre.

No contar con un saneamiento adecuado conlleva tremendas consecuencias sobre la dignidad y la seguridad de millones de personas, especialmente mujeres, niñas y niños, así como graves efectos sobre la salud, la educación y el desarrollo de actividades productivas, limitando drásticamente sus oportunidades para salir de la pobreza.

Al ritmo actual de inversión la meta de acceso universal al saneamiento no se alcanzará hasta el año 2107

Resolver este problema global y cumplir con el compromiso de lograr el acceso universal al saneamiento para 2030 exige aumentar la contribución de todos los actores, especialmente por parte de los países ricos. Según el Banco Mundial hacen falta para ello 114.000 millones de dólares anuales.

La Cooperación Española tiene que renovar su compromiso con los derechos al agua y al saneamiento, enmarcándolo en la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y orientándolo a las regiones y colectivos más vulnerables.

Es vital que se ejecute toda la financiación comprometida para la ejecución del Fondo de Cooperación para Agua y Saneamiento en América Latina desde un enfoque basado en los derecho humanos.

Para la próxima década, deben implementarse 1000 millones de euros en programas de agua, saneamiento e higiene, priorizando las regiones y colectivos más vulnerables, como África Subsahariana.

Hay que fortalecer las capacidades institucionales de la cooperación española para asegurar la adecuada incorporación transversal del enfoque de derechos humanos al agua y al saneamiento, y la priorización de los grupos más vulnerables.

#lacacaporuntubo

¡Participa en las redes sociales!

Da un toque a los implicados

  1. Escribe una entrada en redes sociales mencionando a actores e instituciones de la Cooperación Española. Tenemos que recordarles que el problema de la caca sigue ahí.
  2. Simplemente basta con mandarles los iconos de la caca sonriente que quieras.
  3. Eso sí, no olvides mencionar la etiqueta de la campaña, #lacacaporuntubo, y el dominio de este sitio web.

Aquí tienes un ejemplo:

@AECID _es, #lacacaporuntubo www.saneamientoporderecho.org
💩💩💩💩💩💩💩💩💩💩💩💩

 

Graba tu mensaje y difúndelo

Te pedimos hacer algo de teatro. Anímate, tu sólo o acompañado, a grabarte y enviar el resultado a las redes. Si le pones algo de imaginación, mejor. Ayúdate a meterte en el papel con un sombrero del oeste, con un casco y pinturas guerra o con unos guantes y una mascarilla… Aquí tienes un breve guión como base sobre la que desplegar tu creatividad:

  • ¡Peligro! Anda suelta y causa millones de muertes y enfermedades. Así que…”
  • «La caca, por un tubo» (muestra a cámara la gráfica de la campaña ya sea en tu móvil, tablet o en papel).
Aquí tienes algunos ejemplos
  • Menciona alguno de los mensajes de la campaña. Por ejemplo: “Desde ONGAWA reclamamos que, durante la próxima década, se inviertan 1.000 millones de euros en los programas de agua y saneamiento,  priorizando las regiones más vulnerables como África Subsahariana.”
  • Despídite,  si quires. animando a participar y a que se visite esta web.

Cuando lo tengas listo publícalo con el hashtag #lacacaporuntubo.

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Nuestras noticias sobre agua y saneamiento

¿Cómo trabaja ONGAWA en agua, saneamiento e higiene?. 22 junio

¿Cómo trabaja ONGAWA en agua, saneamiento e higiene?. 22 junio

Muchas veces se tiene una idea equivocada sobre cómo trabajan las ONG en el ámbito de la cooperación internacional.

¿Quieres saber más sobre cómo trabajamos desde ONGAWA para promover los derechos humanos al aguay al saneamiento?

Te animamos a participar en la sesión que hemos organizado para compartir detalles sobre nuestras estrategias de intervención en África Subsahariana o Centroamérica.

  • ¿Cómo decidimos dónde y con quién trabajar?
  • ¿Cómo diseñamos y planificamos una intervención?
  • ¿Cómo trabajar con las comunidades más allá de construir pozos y letrinas?
  • ¿Cómo dar voz (y voto) a quienes nunca se escucha y hablar de lo que nunca se habla?
  • ¿Cómo se trabaja en diferentes contextos culturales?
  • ¿Cómo trabajan los grupos de voluntariado que dan soporte a las intervenciones?

Diversas personas de los equipos y grupos de trabajo de ONGAWA responderán a estas y otras preguntas, así como a las dudas e inquietudes que nos surjan a quienes asistamos.

Te esperamos el 22 de junio, de 19:00 a 20:30, en una sesión en linea

Inscríbete aquí

Esta sesión se enmarca dentro de las acciones de Educación para el Desarrollo del Programa de Cooperación de ONGAWA en Senegal, con la financiación de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo.

El váter fantasma: una radionovela sobre el saneamiento y la higiene en Tanzania

El váter fantasma: una radionovela sobre el saneamiento y la higiene en Tanzania

¿Cómo suena la realidad diaria del agua, el saneamiento y la higiene en una comunidad rural de Tanzania? ¿Y la lucha de niñas y mujeres por proteger y ejercer esos derechos humanos?

Presentamos «El váter fantasma», una radionovela en formato podcast en la que proponemos acompañar a Akida, una muchacha tanzana, en un viaje sonoro que nos acercará a la vida en su comunidad, sus tabúes y sus luchas para ejercer los derechos al agua, el saneamiento y la higiene. Durante cinco capítulos Akida compartirá sus dificultades para acceder a la higiene menstrual, y lo que eso significa para su salud o su educación, pero también su lucha por participar, ejercer sus derechos e impulsar cambios en su comunidad.

Capítulo 1: El váter que no está

En esta primera entrega te presentamos a un personaje extraño e incómodo: un váter muy especial, el más terrorífico, el más peligroso de todos: el váter fantasma. ¿Sabemos qué pasa cuando no hay saneamiento?

Capítulo 2: Akida y el váter fantasma

El váter fantasma nos cuenta cómo la falta de saneamiento afecta a todo el mundo, pero particularmente… a las mujeres y a las niñas. Y a las niñas cuando «se hacen mujeres». Y así conocemos a nuestra protagonista: Akida. Nos cuenta a qué problemas se ha tenido que enfrentar por falta de saneamiento y, especialmente, cuando tuvo la regla por primera vez.

Al final del capítulo encontrarás también una entrevista con Marta Martín, de Intered, en la que hablamos del trabajo para promover el derecho al saneamiento de niñas y mujeres.

Capítulo 3: en busca de soluciones

Después de escuchar las aventuras de Akida contamos con Estela Arancón, vecina de Soria activista en colectivos feministas, para hablar de cómo aquí también existen brechas de género debidas a una insuficiente gestión de la higiene menstrual y a desigualdades sociales de género.

El váter fantasma es una iniciativa de ONGAWA que ha contado con el apoyo de la Junta de Comunidades de Castilla y León, y ha sido posible gracias a:

Eric Gadbi – Váter fantasma
Elena Gómez – Presentadora
Ramón Ferrer – madre de Akida
Julia Gas – Akida
Martín Cuneo – Guión
Eloy de la Haza – montaje y realización

El reto de la higiene menstrual: hablamos con Leonia, responsable de género de ONGAWA en Tanzania.

El reto de la higiene menstrual: hablamos con Leonia, responsable de género de ONGAWA en Tanzania.

Leonia Dominick es la responsable de género del equipo de ONGAWA en Tanzania. Lidera las actividades de promoción de higiene menstrual del programa que se lleva a cabo en los distritos de de Lugulu, Kalemawe y Zirai, en el norte del país. Con motivo del Día Mundial de la Higiene Menstrual hablamos con ella sobre lo que significa el reto de la higiene menstrual para las mujeres y niñas de las comunidades rurales tanzanas.

¿Por qué la higiene menstrual es un problema para las mujeres y las niñas de las comunidades rurales en Tanzania?

La mayoría de las comunidades rurales tienen una mala gestión de la salud menstrual, tanto para las mujeres como para las niñas. Eso provoca falta de confianza, preocupaciones y humillación, especialmente cuando no se dispone de buenos aseos, adaptados a las necesidades específicas de las niñas que menstrúan en cuanto a privacidad, espacio, instalaciones de lavado y eliminación o limpieza correcta de las compresas menstruales.

Eso se debe a que en la mayoría de las comunidades rurales no se presta mucha atención a la menstruación, como algo que debe considerarse positivo para la salud de las mujeres. No hay una comprensión adecuada de las comunidades sobre la importancia de tener una buena práctica de higiene menstrual a través de la cual se mejora la salud y la dignidad de las mujeres y las niñas y, en consecuencia, se contribuye al desarrollo de un país.

Algunas creencias culturales sobre la práctica de la higiene menstrual de las comunidades refuerzan las desigualdades de género y tienen un impacto negativo en la dignidad, la salud y la educación de las mujeres y las niñas. Se han llevado a cabo varias investigaciones que han demostrado que la falta de conocimientos suficientes sobre las cuestiones relacionadas con la higiene menstrual es la principal causa de todos los problemas a los que se enfrentan las mujeres y las niñas durante su menstruación.

Algunas creencias culturales sobre la práctica de la higiene menstrual de las comunidades refuerzan las desigualdades de género y tienen un impacto negativo en la dignidad, la salud y la educación de las mujeres y las niñas.

¿Cuáles son las consecuencias para las mujeres y las niñas de las comunidades rurales de que la menstruación sea un tabú?

En las comunidades persiste una amplia gama de tabúes, normas y prácticas tradicionales que afectan a la capacidad de las niñas y las mujeres para gestionar su menstruación. Algunos son positivos, como la celebración de la llegada de la menarquia (el inicio de la menstruación), pero también existen muchos conceptos erróneos.

Existen diversas ideas sobre los alimentos que no están permitidos durante la menstruación, que tienen repercusiones sobre la nutrición,  y también creencias relacionadas con el hecho de no lavarse el cuerpo durante el periodo menstrual, lo que conlleva una higiene deficiente y riesgos para la autoestima, la dignidad y potencialmente también para la salud.

 Las mujeres y las niñas de diferentes contextos tienen restringidas una serie de actividades, como cocinar, trabajar en el huerto, ir a las fuentes de agua, o incluso permanecer en la misma casa que el resto de la familia durante el periodo menstrual. Algunas comunidades creen que una mujer que está menstruando está sucia, por lo que no se le permite hacer cosas como cocinar u ordeñar una vaca. Los resultados de algunas restricciones conducen a una escasa participación de las mujeres en actividades de desarrollo.

¿Cómo afectan los problemas de higiene menstrual a las niñas en las escuelas de las comunidades rurales?

Según los diferentes estudios realizados, las niñas faltan a la escuela durante su menstruación, especialmente cuando la escuela carece de las instalaciones WASH necesarias para mantener la higiene. En las escuelas rurales, estas instalaciones en muchos casos están en malas condiciones, lo que causa estrés, vergüenza y dolor a las niñas durante el periodo menstrual, ya que se sienten incómodas debido a la ausencia de instalaciones.

A veces se aíslan de los demás quedándose en casa durante el periodo menstrual sin asistir a la escuela. Esta información la hemos obtenido de la encuesta sobre la situación de la higiene menstrual realizada por ONGAWA en 2019 en 13 escuelas de los distritos de Lugulu, Kalemawe y Zirai. La mayoría de las niñas en edad escolar de las comunidades afrontan muchas dificultades de todo tipo para gestionar su periodo: el coste de las compresas comerciales, la falta de agua para bañarse y lavar el material menstrual, falta de privacidad, falta de jabón, prejuicios y miedos sobre la menstruación y poco acceso a información, vergüenza y baja autoestima,…

En las escuelas rurales, estas instalaciones en muchos casos están en malas condiciones, lo que causa estrés, vergüenza y dolor a las niñas durante el periodo menstrual

¿Cómo se aborda este tema en una organización como ONGAWA?

La estrategia de ONGAWA para abordar la higiene menstrual tiene 4 componentes principales:

Lo que llamamos el software: formaciones, sesiones de orientación y de sensibilización tanto en las escuelas como a nivel comunitario, empoderamiento de las organizaciones comunitarias, centros de conocimiento y grupos artísticos de jóvenes sobre buenas prácticas de higiene, incluida la menstruación.

En segundo lugar, las infraestructuras: construcción de letrinas y salas para la higiene menstrual en las escuelas. Y en el mismo nivel de importancia o más, la gestión, mejorando la organización comunitaria del servicio de agua para asegurar la disponibilidad. Y por último, la incidencia: trabajamos para incluir los temas de higiene menstrual en los planes y presupuestos del distrito ante los departamentos responsables del mismo.

¿Cuál es el cambio más importante para las mujeres y las niñas que hemos conseguido con el programa?

Los grupos de mujeres que se han empoderado durante el proceso han conseguido fabricar toallas sanitarias reutilizables y venderlas a un precio barato que está al alcance de muchas mujeres y niñas de las comunidades.

La sensibilización llevada a cabo por los grupos de mujeres y los grupos de jóvenes ha promovido cambios reales en la percepción de la comunidad, ya que ahora las niñas pueden incluso pedir compresas para la menstruación a sus padres sin vergüenza ni miedo.

La construcción de salas de higiene menstrual en las escuelas ha contribuido a la presencia de las niñas en la escuela durante todo el horario escolar, ya que tienen privacidad y salas cómodas para gestionar su menstruación mientras están en la escuela.

La sensibilización llevada a cabo por los grupos de mujeres y los grupos de jóvenes ha promovido cambios reales en la percepción de la comunidad.

La promoción de la elaboración de presupuestos sensibles al género ha llevado a la inclusión de algunas cuestiones relacionadas con la gestión de la menstruación en el presupuesto de 2021/2022, como la construcción de letrinas escolares teniendo en cuenta los criterios de SWASH (School WASH).

¿Cuál es el papel de los hombres y los niños en las comunidades rurales con respecto a la higiene menstrual?

El papel de los hombres y los niños en la comunidad es proporcionar un entorno propicio para las mujeres y las niñas en la gestión de su menstruación. En casa, los hombres tienen que crear un buen entorno para, por ejemplo, asegurarse de que se construyan buenas letrinas con privacidad para que las mujeres y las niñas se sientan cómodas en el uso de los retretes durante la menstruación. En la escuela y en los hogares, los niños deben entender los problemas de la menstruación y apoyar a las niñas en los temas relacionados con la misma.

Háblanos de tu trabajo: ¿cuáles son tus principales tareas? ¿Qué haces en un día normal de trabajo?

Me encargo de formar a grupos de mujeres sobre cuestiones relacionadas con el género, entre ellas la gestión de la higiene menstrual.  También participo junto a estos grupos de mujeres en sesiones de sensibilización relacionadas con las buenas prácticas higiénicas en la escuela y la comunidad. Y estoy presente en los procesos de planificación y elaboración de presupuestos de la comunidad para observar y defender la inclusión de las necesidades específicas de las mujeres y las niñas.

Cuando piensas en tu trabajo con ONGAWA, ¿qué es lo que te hace sentir más orgullosa?

Como responsable de género y gestión de la higiene menstrual, percibo el trabajo que realizo en ONGAWA como un privilegio. Me gusta tratar con los problemas de las mujeres, no sólo porque soy una mujer y conozco muchos de sus problemas, sino también como parte de mis funciones profesionales. Y me siento especialmente orgullosa cuando consigo interactuar bien con la comunidad y compruebo que conseguimos cambios reales. 

Derecho al agua y al saneamiento en Ilha Josinha (Mozambique)

Derecho al agua y al saneamiento en Ilha Josinha (Mozambique)

Hemos trabajado durante los dos últimos años para mejorar la situación de los derechos al agua y al saneamiento en Ilha Josina, un distrito del municipio de Manhiça, en el sur de Mozambique. La falta de acceso a agua, saneamiento e higiene tenía consecuencias directas sobre la salud de las 8.690 personas que viven ahí, en forma de infecciones y enfermedades gastrointestinales. La llegada de la pandemia del coronavirus aumentó aún más si cabe la urgencia de contar con agua segura e instalaciones para el lavado de manos.

La intervención de ONGAWA ha permitido construir 14 nuevos puntos de agua para asegurar la cobertura de agua potable de los habitantes de Ilha Josina, así como formar Comités de y Sanitario (CAS) que faciliten la participación comunitaria y garanticen el mantenimiento de la infraestructura y la gestión sostenible del servicio. Cada CAS está formado por 12 personas, y la mitad de ellas son mujeres.

Las dificultades que nos encontremos, lucharemos para conseguir superarlas por nosotros mismos y que los pozos duren muchos años.

Sergio Mahumane | Miembro de Comité de Agua y Saneamiento


La falta de acceso a saneamiento es uno de los principales problemas sociales en la zona. apenas el 7% de sus habitantes contaba con un saneamiento adecuado hace apenas dos años. La construcción de 246 nuevas letrinas ha permitido aumentar esa cobertura hasta el 22%. Además, la formación de artesanos y activistas locales y la activación tanto de mecanismos de financiación como de actividad económica vinculada a la construcción de letrinas, no solo ha facilitado alcanzar los objetivos del proyecto, sino que ha sentado también las bases para que la mejora en el acceso al saneamiento continúe en el futuro.

La comunidad entera se beneficia. Vamos a poder lavarnos bien, que es muy importante.

Sandra Govene | Participante en el proyecto

En las 4 escuelas primarias de Ilha Josina  2.177 alumnos cuentan ya con agua y saneamiento seguros. Las campañas de promoción de higiene realizadas en el marco del proyecto, y la extensión del lavado de manos entre niños, niñas y docentes, han levantado una barrera frente a infecciones y diarreas y, a partir de la primavera de 2020 frente a la epidemia de coronavirus.

Para lograr estos resultados, ONGAWA ha contado con la colaboración de las administraciones locales y las comunidades, y la financiación de instituciones como la Junta de Castilla y León, las Diputaciones de Valladolid y Badajoz, los Ayuntamientos de Valladolid y Coslada, o la Embajada de Japón en Mozambique. Además, la alianza con la empresa de ingeniería ARUP ha hecho posible hacer frente con eficacia a desafíos técnicos como los relacionados con el nivel freático de la zona.   

Agua e higiene contra el coronavirus en las zonas rurales de Nicaragua

Agua e higiene contra el coronavirus en las zonas rurales de Nicaragua

El coronavirus llegó a las zonas rurales de Nicaragua en marzo de 2020: la amenaza de una enfermedad desconocida vino acompañada de mensajes confusos sobre los riesgos y las medidas de prevención necesarias. Pero algunas cosas sí estaban claras desde el principio: las comunidades pobres eran extremadamente vulnerables a las consecuencias de la pandemia, tanto por su falta de acceso a agua y medios de higiene para prevenir el contagio, como por sus dificultades para adaptar sus medios de vida a los impactos sociales y económicos de la crisis.

El agua, el saneamiento y la higiene son la primera barrera para frenar el contagio por coronavirus. Sin embargo, en las zonas rurales de Nicaragua, solo el 40% de las escuelas tiene acceso a agua y apenas una de cada tres personas dispone de agua segura. Nunca había sido tan urgente poder ejercer este derecho humano.  

Una alianza formada por la organización nicaragüense Agua Para La Vida Nicaragua, ONGAWA, y la Cooperación Suiza para el Desarrollo (COSUDE) ha hecho frente a esa urgencia en los municipios de Río Blanco y Jinotega, una de las zonas más pobres del país, a través del proyecto “Escuelas y Centros de Salud Resilientes ante la emergencia del COVID-19 en zonas urbanas y rurales de Nicaragua”.

Este proyecto ha beneficiado a más de 92,500 personas provenientes de 23 comunidades rurales y 6 barrios de los municipios de Río Blanco y Jinotega. Concretamente en Jinotega, donde ONGAWA ha liderado esta iniciativa, desde el mes de agosto se ha trabajado intensamente para mejorar el acceso a agua y medios de higiene en las escuelas y centros de salud de 17 comunidades, protegiendo de la COVID-19 a más de 47.000 personas. 

El lavado de manos ha sido una de las principales recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud para prevenir contagios. Sin embargo, en la mayoría de los centros de salud y escuelas del país, hacerlo era imposible por falta de agua segura o de instalaciones adecuadas. Con este proyecto, se mejoró el acceso a agua potable en 32 escuelas y 19 puestos de salud, también se instalaron 74 estaciones de lavado de manos accionadas con los pies y se rehabilitaron 24 más.

Ahora, el 93% de los niños y niñas se lava las manos antes de entrar en la escuela, y lo mismo sucede con los usuarios de los centros de salud. El proyecto ha permitido aumentar la capacidad de estas comunidades para hacer frente a la crisis sanitaria, dotándoles de las soluciones tecnológicas necesarias para facilitar su acceso a agua potable y a medios de higiene en escuelas y centros de salud, sensibilizando e implicando a las comunidades en la mejora de sus prácticas, y fortaleciendo los Comités comunitarios de Agua Potable y Saneamiento (CAPS) para asegurar la calidad del servicio.

Se realizaron actividades de información y sensibilización dirigidas a  a 92,000 personas usuarias de los servicios de salud, y se capacitó a más de 8,500  miembros de la comunidad educativa, sobre los riesgos y las medidas de prevención de la COVID-19. Adicionalmente, se conformaron 29 Comités de Saneamiento Infantil en las escuelas y se fortalecieron a 90 brigadistas de salud para continuar apoyando con el proceso de sensibilización.

ONGAWA apoyó a este proyecto con los siguientes resultados en Jinotega:

  • Más del 90% de los niños se lava las manos antes de entrar a la escuela y de consumir alimentos, así como después de utilizar las instalaciones de saneamiento.
  • 32.000 personas han sido formadas y sensibilizadas para mejorar sus prácticas sanitarias y prevenir el contagio.
  • 47.000 personas, usuarias de los centros de salud, cuentan con agua segura y con instalaciones adecuadas para el lavado de manos.
  • 4.200 alumnos y 182 docentes de 20 escuelas cuentan con agua segura e instalaciones para lavarse las manos.

#AguaEnFemenino: mujeres defendiendo el agua

#AguaEnFemenino: mujeres defendiendo el agua

El agua es el fundamento de la vida y un derecho humano reconocido por Naciones Unidas desde 2010. Sin embargo, casi una sexta parte de la población mundial no tiene acceso a agua potable. Al ritmo actual estamos muy lejos de poder alcanzar el objetivo del acceso universal al agua en 2030, incluido en la Agenda de Desarrollo Sostenible.

Las mujeres, especialmente en las zonas rurales de regiones como América Latina o África Subsahariana, sufren cada día la vulneración de su derecho al agua. Son ellas quienes tienen que recorrer varios kilómetros y dedicar buena parte de su jornada para obtener agua para sus familias. Al mismo tiempo son discriminadas y excluidas de los espacios en los que se decide sobre la gestión del recurso hídrico.

Pero este 22 de marzo, Día Mundial del Agua, no queremos hablar de las mujeres como víctimas, sino como las poderosas agentes de cambio que son. En muchos lugares son ellas quienes están en primera línea para exigir el ejercicio del Derecho al Agua para sus comunidades, sus pueblos y sus barrios. Millones de mujeres que dan la cara y luchan por la dignidad y el futuro, porque saben que cuando defienden el agua, defienden la vida.

El lema elegido por Naciones Unidas para este Día Mundial del Agua es el de los valores del agua y, junto a Ecodes y Alianza por la Solidaridad-ActionAid, compartimos los rostros y las palabras de las mujeres que conocen el valor del agua para la vida y lo defienden. Como dice Pedro Arrojo, el Relator Especial de Naciones Unidas para el Desarrollo: “cuando salen al frente las mujeres, liderando la lucha, esa movilización por el agua será exitosa”.

https://youtu.be/jOzX5NVDkrg

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