Saneamiento por derecho

La caca,

por un tubo

¡Ya está aquí! ¡Anda suelta! ¡Peligro!

Este 19 de noviembre,
Día Mundial del Saneamiento, tenemos
que hablar alto y claro de la caca.
¿Sabes cómo afecta a los derechos
humanos en todo el planeta?

%

de la población mundial

no tienen acceso a saneamiento seguro -4.500 millones de personas-

mil muertes al año

por enfermedades causadas por falta de saneamiento seguro

millones de personas

no tienen otra que practicar la defecación al aire libre

El 19 de noviembre es el Día Mundial del Saneamiento y, al menos por un día, toca hablar de caca. Puede que haya temas de conversación más apetecibles, pero pocos más importantes para la salud de miles de millones de personas en el mundo.

El saneamiento es un derecho humano contemplado por Naciones Unidas, y un compromiso asumido por todos los países en la Agenda de Desarrollo Sostenible para 2030. Su meta 6.2 es lograr el acceso universal al saneamiento y la higiene adecuados y poner fin a la defecación al aire libre.

No contar con un saneamiento adecuado conlleva tremendas consecuencias sobre la dignidad y la seguridad de millones de personas, especialmente mujeres, niñas y niños, así como graves efectos sobre la salud, la educación y el desarrollo de actividades productivas, limitando drásticamente sus oportunidades para salir de la pobreza.

Al ritmo actual de inversión la meta de acceso universal al saneamiento no se alcanzará hasta el año 2107

Resolver este problema global y cumplir con el compromiso de lograr el acceso universal al saneamiento para 2030 exige aumentar la contribución de todos los actores, especialmente por parte de los países ricos. Según el Banco Mundial hacen falta para ello 114.000 millones de dólares anuales.

La Cooperación Española tiene que renovar su compromiso con los derechos al agua y al saneamiento, enmarcándolo en la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y orientándolo a las regiones y colectivos más vulnerables.

Es vital que se ejecute toda la financiación comprometida para la ejecución del Fondo de Cooperación para Agua y Saneamiento en América Latina desde un enfoque basado en los derecho humanos.

Para la próxima década, deben implementarse 1000 millones de euros en programas de agua, saneamiento e higiene, priorizando las regiones y colectivos más vulnerables, como África Subsahariana.

Hay que fortalecer las capacidades institucionales de la cooperación española para asegurar la adecuada incorporación transversal del enfoque de derechos humanos al agua y al saneamiento, y la priorización de los grupos más vulnerables.

#lacacaporuntubo

¡Participa en las redes sociales!

Da un toque a los implicados

  1. Escribe una entrada en redes sociales mencionando a actores e instituciones de la Cooperación Española. Tenemos que recordarles que el problema de la caca sigue ahí.
  2. Simplemente basta con mandarles los iconos de la caca sonriente que quieras.
  3. Eso sí, no olvides mencionar la etiqueta de la campaña, #lacacaporuntubo, y el dominio de este sitio web.

Aquí tienes un ejemplo:

@AECID _es, #lacacaporuntubo www.saneamientoporderecho.org
💩💩💩💩💩💩💩💩💩💩💩💩

 

Graba tu mensaje y difúndelo

Te pedimos hacer algo de teatro. Anímate, tu sólo o acompañado, a grabarte y enviar el resultado a las redes. Si le pones algo de imaginación, mejor. Ayúdate a meterte en el papel con un sombrero del oeste, con un casco y pinturas guerra o con unos guantes y una mascarilla… Aquí tienes un breve guión como base sobre la que desplegar tu creatividad:

  • ¡Peligro! Anda suelta y causa millones de muertes y enfermedades. Así que…”
  • «La caca, por un tubo» (muestra a cámara la gráfica de la campaña ya sea en tu móvil, tablet o en papel).
Aquí tienes algunos ejemplos
  • Menciona alguno de los mensajes de la campaña. Por ejemplo: “Desde ONGAWA reclamamos que, durante la próxima década, se inviertan 1.000 millones de euros en los programas de agua y saneamiento,  priorizando las regiones más vulnerables como África Subsahariana.”
  • Despídite,  si quires. animando a participar y a que se visite esta web.

Cuando lo tengas listo publícalo con el hashtag #lacacaporuntubo.

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Nuestras noticias sobre agua y saneamiento

Agua y saneamiento, derechos humanos básicos para la vida

Agua y saneamiento, derechos humanos básicos para la vida

  • Una veintena de organizaciones sociales impulsamos una campaña para exigir la protección eficaz de los derechos al agua y al saneamiento en la Comunidad de Madrid
  • Entre las medidas propuestas se incluyen un mínimo vital de agua y la prohibición de cortes de suministro a hogares vulnerables.
  • El 2 de marzo se celebrará un acto virtual de presentación de la campaña, en el que participará Pedro Arrojo, relator de Naciones Unidas

La crisis sanitaria producida por el COVID-19 ha ocasionado el aumento de la vulnerabilidad y de la pobreza en España, siendo este problema especialmente grave en la Comunidad de Madrid, que ya en 2019 encabezaba la desigualdad en España con el 16,2% de la población en condiciones de exclusión social (Informe Foessa 2019).

Informes recientes de Intermón Oxfam, Cáritas y Fundación Foessa alertan de un incremento creciente de la pobreza severa y de la vulnerabilidad debido a la crisis sanitaria, económica y social, y que una parte importante de los hogares vulnerables no disponen de dinero suficiente para pagar los gastos de suministros básicos, como el agua o la energía.  Por otra parte, durante la pandemia se han evidenciado graves problemas de acceso al agua, al saneamiento y a la higiene por parte de sectores de la población vulnerables, generalmente vinculados a situaciones de pobreza y de emergencia habitacional relacionadas con desahucios, asentamientos informales y trabajadores temporeros.

En julio de 2010 la Asamblea General de Naciones Unidas reconoció el derecho al agua potable y al saneamiento. Ambos derechos son esenciales para el pleno disfrute de la vida, de la salud y de todos los derechos humanos, y son legalmente vinculantes para los Estados firmantes, como España, del Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Las administraciones públicas  están obligadas, por tanto, a respetarlos, protegerlos, cumplirlos y promoverlos en todos los ámbitos de la vida, tanto en los hogares como en los espacios públicos y comunes.

Esto ha motivado que una veintena de organizaciones sociales hayamos considerado necesario impulsar una campaña de incidencia institucional y ciudadana para avanzar en la implementación efectiva de los derechos humanos al agua potable y al saneamiento en la Comunidad de Madrid, con los siguientes objetivos:

1. Promulgación de una Ley que garantice la disponibilidad de un mínimo vital de agua y la prohibición de cortes de suministro para hogares en condiciones de vulnerabilidad económica y social.

2. Asegurar la cobertura universal de los servicios de agua y saneamiento en toda la Comunidad.

3. Incorporar a los ayuntamientos en la garantía del mínimo vital, mediante la intervención previa de los servicios sociales municipales en casos de cortes de suministro. Establecer criterios uniformes para la identificación de las situaciones de vulnerabilidad que permitan acceder al mínimo vital.

4. Redactar un nuevo reglamento del  abastecimiento y saneamiento del Canal de Isabel II que sea consecuente con los principios y criterios definitorios de los derechos humanos al agua potable y al saneamiento.

5. Exigir a la administración autonómica y a los ayuntamientos que cumplan con sus obligaciones de respetar, proteger y cumplir con los derechos humanos al agua potable y al saneamiento en los espacios públicos y comunes.

6. Impulsar actividades de concienciación e información ciudadana sobre los derechos humanos al agua potable y al saneamiento.

PRESENTACIÓN DE LA CAMPAÑA

El próximo 2 de marzo, a las 19:00 horas, se celebrará un acto virtual de presentación de la campaña, a través de la plataforma Youtube, en el que participará Pedro Arrojo, relator de Naciones Unidas para los derechos humanos al agua y al saneamiento.

¿QUIÉNES SOMOS? 0RGANIZACIONES QUE IMPULSAMOS LA CAMPAÑA

Amigos de la Tierra, ATTAC, CCOO, CGT Madrid-CLMEX, Club de Amigos de la Unesco de Madrid (CAUM), Club Debates Urbanos, Coordinadora Vivienda Madrid, Corazón Verde en Chamberí, Ecologistas en Acción, FACUA, Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid, Fundación Nueva Cultura del Agua (FNCA), GRAMA, Jarama Vivo, Marea Azul, Observatorio Patrimonio Sierra de Guadarrama, ONGAWA-Ingeniería para el Desarrollo Humano, Parque Sí Chamberí, Plataforma contra la privatización del CYII (PCPCYII), Red Agua pública de la Comunidad de Madrid (RAPM), Unión General de Trabajadores de Madrid (UGT), Unión Sindical Obrera (USO).

EN LOS MEDIOS

Los Derechos Humanos al Agua y al Saneamiento más allá de los hogares | DIARIO PÚBLICO

Agua y Saneamiento, por Derecho | CUARTO PODER

Kukat: artes escénicas por el cambio social

Kukat: artes escénicas por el cambio social

El pasado domingo 31 de enero se presentaron las cuatro obras finalistas del proyecto KUKAT, propuestas de artes escénicas para sensibilizar sobre el Derecho Humano al Saneamiento.

El pasado domingo 31 de enero, la emisión online de la Gala KUKAT alcanzó cerca de 2000 visualizaciones en directo para disfrutar del estreno de las cuatro obras finalistas del proyecto. Gracias a la cultura, representada en esta ocasión por la danza y el teatro, el público pudo acercarse a un tema tan desconocido como urgente: el Derecho Humano al Saneamiento. Todo a través del canal de YouTube de ONGAWA.

La creación y representación de las obras corrieron a cargo de cuatro colectivos artísticos castellanoleoneses: Blueberry Dance Project, El Salón de Godot, Lorena&Silvia y Martina Cabrero. Todos ellos nos transportaron a realidades para la mayoría desconocidas.

Y es que algo que para nosotros es cotidiano, como ir al baño en nuestra propia casa y tener un WC, jabón y agua limpia, no es tan habitual en otras partes del mundo. Hacer tus necesidades al aire libre o en condiciones no adecuadas —letrinas no mejoradas, apartadas y con accesos no seguros, o sin puertas que te ofrezcan intimidad—, es algo común en muchos lugares. Además, sin sistemas de gestión de las excretas o sin posibilidad de tener un lavado de manos adecuado. En estas circunstancias, la falta de saneamiento provoca enfermedades, aumenta la desigualdad y priva de un derecho fundamental a millones de personas en el mundo.

Estas son algunas de las realidades que nos presentaron, pero también nos mostraron herramientas que contribuyen a paliar estas situaciones: la capacitación y empoderamiento de comunidades, la participación como inicio de superación, la sensibilización como herramienta de cambio y la lucha por los derechos humanos como puerta para alcanzar la dignidad. Todas ellas, válidas para cambiar la realidad en zonas remotas de África, Asia o América Latina que a todos nos vienen a la cabeza. Pero también para despertar nuestras conciencias aquí, en Valladolid, Segovia, Soria o León, para sensibilizarnos y hacernos más responsables con las vidas de los demás.

La propuesta elegida por el público y el jurado fue La Raíz, de El Salón de Godot, que nos trasladó a un distópico año 2030 en que el saneamiento había desaparecido de Roca de Campos y nos mostraron cómo, fundamentalmente a través de la colaboración de un grupo de mujeres, se consigue recuperar el saneamiento en beneficio de toda la comunidad.

En palabras de Ana, una de sus integrantes: «las artes escénicas tienen un papel fundamental en la transformación social y en la comunicación, porque ya en sí mismas son una herramienta con la que se genera una identificación con la persona que lo está viendo, por la parte de sensibilidad, del propio discurso y de cómo se presenta el mensaje».

Desde ONGAWA Ingeniería para el Desarrollo Humano, ONGD promotora de Kukat, con el apoyo de la Junta de Castilla y León, hemos querido acercar a la ciudadanía la situación del saneamiento a nivel global. A pesar de ser un derecho humano recogido por las Naciones Unidas, más de 673 millones de personas en el mundo se ven obligadas a defecar al aire libre y 4200 millones de personas —más de la mitad de la población mundial— no tiene garantizado un saneamiento digno. Detrás de estas cifras, se esconde otra aún más preocupante: la Organización Mundial de la Salud estima que la falta de saneamiento es la causa de 260 000 muertes por diarrea al año. Dar a conocer este grave problema global, así como hacernos conscientes de que existe y puede tener solución, es el primer paso para que los derechos humanos puedan dejar de ser un objetivo y lleguen a ser una realidad.

Texto: Eduardo Montero

Curso on-line: Los derechos humanos al agua y al saneamiento

Curso on-line: Los derechos humanos al agua y al saneamiento

Fecha y duración:  8-28 marzo 2021. Dedicación estimada de 20 horas

Modalidad: Online, a través del Aula Virtual del Centro de Formación de EMASESA

Objetivos:

  • Dar a conocer a los/as profesionales del sector las implicaciones del reconocimiento del Agua y el Saneamiento como Derechos Humanos.
  • Fortalecer las capacidades y el manejo de herramientas prácticas para la implementación de los Derechos Humanos al Agua y al Saneamiento (DHAS).
  • Contribuir a la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible mediante la formación y la reflexión vinculada al ODS 6 de Agua Potable y Saneamiento

Público destinatario: profesionales y miembros de instituciones implicadas en intervenciones de agua y saneamiento, tanto en sus sedes en España como en otros países en donde operan

Inscripción: Gratuita, hasta el 28 de febrero de 2021 a las 14:00 horas (CET). Plazas limitadas.

Para realizar la inscripción, es necesario darse de alta en el Aula Virtual del Centro de Formación de EMASESA y solicitar inscripción en el Curso, que deberá ser validada. (INSCRIPCIÓN AQUÍ)

Contenidos

Unidad Didáctica 1: Introducción al contenido de los Derechos Humanos al Agua y al Saneamiento (DHAS)

Unidad Didáctica 2: Niveles de servicio y calidad en la gestión para el cumplimiento de los DHAS

Unidad Didáctica 3: Responsabilidades de los distintos actores y exigibilidad de los DHAS

Cada unidad didáctica se compone de:

  • Un documento en PDF, que desarrollará los principales conceptos de cada tema,
  • Un listado de materiales complementarios (publicaciones, vídeos, infografías, etc.) para profundizar en dichos conceptos.
  • Un seminario web, en el que se compartirán buenas prácticas de implementación de los DHAS en diferentes contextos.
  • Un foro de debate entre los participantes en el curso sobre cuestiones claves relacionadas con la temática abordada.

Evaluación:

Para superar el Curso y obtener el certificado de aprovechamiento, el alumnado deberá superar un cuestionario tipo test de evaluación de los contenidos impartidos.

Se valorará la asistencia a los seminarios online y la participación en los foros de debate.

Más información:
www.aulavirtual.emasesa.com – formacion@emasesa.com

Higiene menstrual: un asunto de Derechos Humanos

Higiene menstrual: un asunto de Derechos Humanos

Cada día 800 millones de mujeres están menstruando en el mundo. A pesar de que la menstruación es un proceso biológico natural, los tabúes que caen sobre ella en muchas sociedades del mundo hacen que millones de mujeres y niñas sean discriminadas y excluidas.

La falta de agua, medios e instalaciones adecuados para la higiene menstrual supone una vulneración de derechos para mujeres y niñas, y tiene consecuencias directas sobre su salud, su educación y sus oportunidades laborales.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF definen una adecuada gestión de la higiene menstrual (GHM) como aquella que permite a mujeres y niñas “utilizar material para la higiene menstrual limpio, que absorba o recoja la sangre y pueda ser cambiado en privado durante el período de menstruación, utilizando agua y jabón para higienizar el cuerpo, y teniendo acceso a instalaciones para disponer del material ya utilizado” (WASH United Girls, 2015).

Mentruación y escuelas: niñas que no pueden ir a clase

Menos de 1/3 de las escuelas de todo el mundo tienen aseos, y eso significa para las niñas que menstrúan la imposibilidad de disponer de medios para la higiene en su centro educativo. Junto a la importancia de tabúes y estigmas sobre la menstruación en muchas sociedades, esta falta de acceso a medios de higiene menstrual es la causa principal de absentismo escolar en las niñas, que pierden cuatro o cinco días de clase cada mes (Joint Monitoring Program, 2018).

No contar con una higiene menstrual adecuada no solo afecta por tanto a la salud de las niñas, sino que condiciona directamente sus trayectorias personales y profesionales futuras. Acumular absentismo y retrasos en el aprendizaje perjudica su rendimiento educativo respecto a sus iguales masculinos, y conduce en muchos casos al abandono escolar y al matrimonio temprano.

Empoderamiento de mujeres y niñas en Tanzania para romper el tabú

El proyecto que ONGAWA lleva a cabo con el apoyo del Ayuntamiento de Madrid y de la Junta de Castilla y Léon en las zonas rurales de los distritos de Same y Muheza, en el norte de Tanzania, persigue situar a las mujeres y sus necesidades y demandas en el centro de la gestión comunitaria del agua.

  • Se promueve la participación de las mujeres en los Comités de Gestión Comunitaria de Agua y Saneamiento (COWSO, por sus siglas en inglés) para que sus demandas y necesidades relacionadas con el agua, la higiene y el saneamiento sean atendidas.
  • En todas las comunidades se lleva a cabo un programa de higiene menstrual orientado a romper el tabú cultural dominante sobre la menstruación, primer paso para que las mujeres y las niñas puedan contar con instalaciones y medios adecuados para su higiene.
  • Se están construyendo espacios escolares para la higiene menstrual en las 13 escuelas de la zona de intervención. Además se ha realizado un diagnóstico de conocimientos, actitudes y prácticas sobre higiene menstrual en las escuelas, y se han elaborado unas directrices para su incorporación eficaz.

El agua en Wall Street: un tema no solo para economistas

El agua en Wall Street: un tema no solo para economistas

Diversos medios de comunicación se han hecho eco recientemente de la cotización del agua en el mercado de futuros de Wall Street. Es un tema del que no solo deberían hablar economistas, sino cualquier persona con interés en el sector del agua, así que intentemos reflexionar sobre el tema.

El agua de la que hablamos

Creo importante que recordemos cuál es el elemento que está en la base de este debate: el agua, imprescindible para garantizar la subsistencia humana y la de los ecosistemas, además de un recurso fundamental para posibilitar un desarrollo socioeconómico sostenible.

Al ser esencial, insustituible, limitada y frágil debe ser considerada, por encima de todo, como un bien común de dominio público, siendo así recogido en legislación nacional e internacional, y su reconocimiento como derecho humano por Naciones Unidas subraya su papel primordial para el bienestar de las personas y también para asegurar otros derechos humanos como la alimentación o la salud. Ello implica indiscutiblemente que debe protegerse local y globalmente, para asegurar su disponibilidad actual y futura y una distribución equitativa bajo un control democrático.

También es incuestionable que el agua es un recurso necesario para muchos usos relacionados con el desarrollo económico, como la producción de energía, la agricultura, la industria o el turismo, en donde el agua adquiere un innegable valor económico.

Pero que el agua tenga usos privativos para fines económicos no significa que esta deba ser considerada como una mercancía sometida a vaivenes de mercado con fuertes componentes especulativos, ni tampoco implica que la racionalidad del mercado sea la más apropiada para gestionarla o que los principios y valores éticos, incluida la sostenibilidad económica, social y ambiental, no tengan que ser tenidos en cuenta a la hora de valorar, planificar y distribuir este recurso.

¿Qué es esto de que cotice en bolsa?

Estamos hablando de una herramienta financiera como los mercados de futuros, en donde ya cotizan productos como el oro o el petróleo o bienes de primera necesidad como la soja o el trigo (después volveremos a esto).

En un contrato de futuros dos partes (la vendedora y la compradora) acuerdan el precio y la fecha futura de compra de una cantidad de esos productos.

En este caso, es preciso destacar que no es el agua lo que ha salido a Bolsa, sino los derechos de uso de la misma, y esto supone una diferencia respecto a otros mercados de futuros de bienes en los que sí se intercambian esos productos.

Aquí hablamos de derechos de uso del agua, lo que en cierta manera no es algo nuevo, pues es habitual que las administraciones públicas concedan derechos de uso de la misma a través de diversas modalidades administrativas como concesiones o licencias de uso o vertido, y en estos casos dichas administraciones públicas, como titulares de obligaciones bajo el marco de derechos humanos, deben velar para que se proteja y respete el derecho humano al agua. Pero si bien no es nuevo que se intercambien/compren derechos de uso del agua, sí es nuevo que se efectúe a través de un instrumento de mercado con fuertes componentes especulativas como los mercados de futuros.

Las ventajas teóricas y los inconvenientes

Hay economistas que sugieren que esto ayudará a que se utilice el agua de manera más eficiente, y a que se gestionen mejor los riesgos frente a la escasez de agua o el aumento de precios, pero ¿queremos que algunos aspectos de la gestión del agua dependan de mercados que se sabe que no siempre funcionan como en teoría deberían?

Por ejemplo, teóricamente una agricultora podría adquirir derechos de uso del agua para el momento en el que necesite regar su cosecha, y podría protegerse frente a un posible aumento del precio futuro invirtiendo actualmente en derechos de uso del agua para cubrir el sobreprecio. Además, si ella comprueba que los precios de los contratos de futuros son muy superiores al precio actual del agua, podría interpretar que se espera que la demanda futura será superior a la oferta y le convendría invertir en mejoras para bajar el consumo del agua. Y surge una duda evidente: ¿todo el mundo se encuentra en igualdad de condiciones para acceder a estos mercados de futuros? Porque claramente serían las grandes corporaciones usuarias del agua o simplemente inversores cuyo objetivo exclusivo es la obtención de beneficios las que tendrían todas las de ganar frente, por ejemplo, cooperativas o PYMEs agrícolas o pequeños agricultores.

Estamos hablando de aplicar un instrumento de mercado que está orientado a la obtención de beneficios económicos y en el que intervienen no solo actores relacionados con el agua sino también especuladores a quienes no interesa lo más mínimo la gestión eficiente del agua o la gestión de riesgos frente a su escasez, sino directamente la obtención de beneficios económicos sin importar las consecuencias para terceros. Y estos flujos especulativos representan el 90% de las transacciones en estos mercados de futuros (Hull, J., 2014, Introducción a los Mercados de Futuros y Opciones).

Aunque es verdad que el mercado de futuros de derechos del agua no será igual que el de otros productos, conviene recordar cómo los mercados han ocasionado terribles consecuencias cuando se han aplicado a productos básicos como el trigo o la soja.

En 2010, Olivier de Schutter, el entonces Relator Especial sobre el derecho a la alimentación, determinó que aunque la crisis mundial de los precios de los alimentos que se produjo entre 2007 y 2008 se debió a diversos factores, una parte considerable de los aumentos y la volatilidad de los precios de los productos alimentarios solo puede explicarse por la aparición de una burbuja especulativa (ver Nota Informativa).

Y es que una gran parte de quienes operan en estos mercados no quieren mejorar la gestión del agua o alimentar a la población mundial; lo que quieren, digámoslo claramente, es ganar dinero.

Y si una de las ventajas que señalan a este mercado de derechos de uso es su influencia en la gestión más eficiente del agua (si sube el precio de los derechos de uso del agua puede incentivar a que los usuarios de agua ahorren en su consumo actual), podría ocurrir lo contrario: una bajada de precio del futuro de derechos de agua incitaría a no ahorrar en la actualidad, y ¿qué sentido tiene esto?

Concluyendo

Como ha señalado Pedro Arrojo-Agudo, recientemente nombrado Relator Especial para los Derechos Humanos al Agua y al Saneamiento -y, por cierto, economista-, “No se puede valorar el agua como se hace con otros productos comercializados. El agua es de todos y es un bien público. Se encuentra estrechamente vinculada a nuestra vida y medios de subsistencia, y es un componente esencial para la salud pública”.

Resulta evidente que nos encontramos ante una situación global crítica en relación con el acceso y la gestión del agua, con, según Naciones Unidas, unos 2.200 millones de personas que carecen de agua potable segura y más de 2000 millones que sufren estrés hídrico, y hasta 700 millones podrían verse desplazadas en 2030 por esta causa.

Ante esto y también en otras situaciones menos críticas pero también importantes, ¿es buena solución una herramienta de mercado como los futuros, que se encuentra fuertemente influenciada por comportamientos especulativos y cuyo objetivo es la maximización de beneficios que no tienen por qué contribuir a un uso eficiente del agua?. A partir de lo señalado anteriormente, para mí resulta evidente que no, y no es más que un intento de mercantilización de un elemento reconocido como derecho humano en lugar de buscar otras medidas basadas en un verdadero objetivo de mejora de la gestión del agua.

Si el agua se convierte en un “activo muy rentable” y escaso, será para quien pague más, y no para quien más lo necesita. No superemos esta línea roja.

Gestión pública o privada del agua: no da igual

Gestión pública o privada del agua: no da igual

Artículo de María del Mar Rivero, responsable de incidencia sobre derechos humanos al agua y al saneamiento en ONGAWA.


¿Es lo mismo una prestación pública o privada de los servicios de agua y saneamiento en lo que se refiere a proteger los derechos humanos? Según Leo Heller, Relator Especial de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos al Agua y al Saneamiento, la respuesta es categóricamente no.

Según el Informe que acaba de presentar ante la Asamblea General de NNUU existen riesgos específicos asociados a la privatización de estos servicios a la hora de garantizar los derechos humanos. Para llegar a esta conclusión, el Relator Especial ha llevado a cabo durante los últimos meses investigaciones y consultas públicas presenciales y online a expertos del sector del ámbito jurídico, normativo, técnico y de gestión en todo el mundo. Así ha reunido evidencias de casos de vulneración de estos derechos humanos vinculados a la titularidad privada del servicio, en donde se incluyen las empresas multinacionales y nacionales y las empresas públicas con una proporción importante de acciones propiedad de inversores privados.

ONGAWA apoyó activamente la realización de la consulta pública internacional organizada por el Relator Especial para documentar y contextualizar este tema difundiendo su contenido y promoviendo la participación en todo el mundo. Además, organizó junto el propio Relator Especial, una mesa de expertos y expertas en Madrid en diciembre de 2019, con el apoyo de la Oficina de Derechos Humanos del MAEC. Como resultado, fueron muchos los actores españoles que se implicaron activamente en dicha consulta, suponiendo más del 70% de las aportaciones recibidas. Todas las aportaciones son públicas en la web oficial de la Relatoría

Los riesgos particulares de un servicio gestionado por entidades privadas surgen, según el informe, de la combinación de 3 factores: la maximización de los beneficios, el monopolio natural que caracteriza el suministro de agua y saneamiento y los desequilibrios de poder El informe analiza estos riesgos en relación a aspectos clave de los derechos al agua y al saneamiento como la asequibilidad y la sostenibilidad del servicio, la obligación de los Estados de usar el máximo de los recursos disponibles para garantizar el derecho, la rendición de cuentas y la participación, bajo el principio de no dejar a nadie atrás.

Así, el objetivo de maximización del beneficio que caracteriza al sector privado no siempre converge con los objetivos de realización del derecho al agua. Aunque en contextos determinados puede suponer un incentivo para aumentar la eficiencia y mejorar el servicio, esta práctica muestra un impacto negativo en las inversiones en mantenimiento (más evidente cuando se acerca la finalización de los contratos de concesión) y en la extensión de los servicios, especialmente para las poblaciones desatendidas de pocos recursos. Esto se debe a que, a menudo, los ingresos excedentarios de la prestación de servicios no se reinvierten en el sector, sino que se distribuyen casi en su totalidad entre los propietarios o accionistas de empresas privadas en forma de beneficios y dividendos.

También el carácter de monopolio natural de la gestión del agua y el saneamiento supone riesgos, ya que la falta de competencia facilita la captura del servicio por parte de un proveedor y dificulta la protección de los derechos de los usuarios por parte de las administraciones públicas.

En tercer lugar, el desequilibrio de poder afecta transversalmente a la tensión entre los intereses privados y la realización de los derechos humanos al agua y al saneamiento. En muchos contextos es común que las capacidades técnicas y financieras de las administraciones públicas locales responsables de la elaboración de los contratos de concesión y la regulación del servicio sean débiles y, por tanto, la negociación con proveedores privados esté condicionada por profundas asimetrías de poder. Las empresas transnacionales cuentan además con una capacidad para influir sobre los foros nacionales y globales de discusión mucho mayor que las administraciones y las comunidades locales.

Las conclusiones del Informe impugnan la neutralidad sobre el tipo de gestión – pública o privada – respecto a la realización de los derechos humanos al agua y al saneamiento. Al poner sobre la mesa los riesgos específicos para estos derechos asociados a la gestión privada de los servicios, el informe obliga a Estados y Organismos Internacionales a tenerlos en cuenta en sus decisiones, y establece una completa serie de recomendaciones para hacerlo eficazmente.

El informe supone un punto de inflexión en el debate sobre la gestión de los servicios de agua de enormes consecuencias políticas. Si los procesos de privatización de las últimas tres décadas se han enmarcado en un contexto global dominado por paradigmas económicos y políticos que priorizaban el papel del mercado frente al de los Estados, el informe del Relator apuntala un cambio de tendencia expresado en los más de 300 casos de “desprivatizaciones” que se han dado en todo el mundo desde el año 2.000. 

Las reacciones sin precedentes que han acompañado la presentación del Informe a la Asamblea General de Naciones Unidas no hacen sino confirmar la profundidad política de dicha inflexión. Aquafed, la federación internacional de operadores privados de agua, cuestionó el enfoque del informe desde las primeras fases de su elaboración y llegó a enviar sendas cartas a la presidenta del Consejo de Derechos Humanos y a la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos cuestionando tanto la validez del Informe como la propia legitimidad del trabajo del Relator.

La respuesta a estos ataques ha sido también contundente. Más de 100 organizaciones de la sociedad civil de todo el mundo apoyaron en una carta el trabajo y el informe del Relator, y seis expertos independientes de la ONU, actuales y ex Relatores Especiales de Derechos Humanos, firmaron una declaración conjunta contra la mercantilización de los servicios públicos.

El informe sobre privatización fue el último del mandato de Leo Heller como Relator Especial de Naciones Unidas para los Derechos al Agua y al Saneamiento. Desde noviembre ha asumido sus funciones como nuevo Relator Especial el español Pedro Arrojo, que también tiene entre sus prioridades “prevenir, desde la participación ciudadana y la transparencia, los riesgos para estos derechos humanos derivados de hacer del agua un negocio”. Para hacerlo, cuenta también con el apoyo de la sociedad civil, porque priorizar los derechos y los bienes públicos frente a intereses privados no es una cuestión de sesgos ideológicos sino una consecuencia del marco de Derechos Humanos.

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